
Nuestra buena amiga y colaboradora Silvia Metzker nos envía esta nota desde Argentina.
Mujeres y Hombres en transición…..TRANSOCIALES, TRANSINDIVIDUOS…Conductas sociales.. Necesidades sociales…
Esta nota está dedicada a este grupo de personas, que cada día, son más.
Son aquéllos que deciden estar sin pareja, debido a que llega un momento post separación, divorcio, terminación, ruptura, donde encontrar, que aparezca la posibilidad de una nueva situación afectiva, se aleja por diferentes componentes sociales, económicos y culturales.
Este grupo va desde los 40 a los 55 años en general, pero pueden también, ser menores o mayores...
Al principio estas personas tratan de volver a relacionarse, con un gran fracaso la mayoría de las veces. Las mujeres, por un lado, debido a que muchas buscan las alas de la masculinidad para sentirse protegidas. Muchas buscan al substituto del padre. Otras buscan al sostén económico y lo único que encuentran libres, son hombres que se olvidaron que debían ser hombres para sí mismos, reflejados en un gran abandono y en bancarota con demasiada frecuencia. En el caso de las mujeres, los hombres buscan a la muñeca Barbie. Los que más o menos están bien, física, mental y económicamente, buscan lucirse y rejuvenecer buscando mas mujeres o mejor, figuras adolescentes, donde quedan atrapados en una caja mortal que terminan siendo, padres abuelos. Los enganchan de la peor forma, las hacen madres y de paso, cuando salen, les terminan cuidando a los hijos ya existentes... nadie se queja…
Encontramos, en general madres y padres de familias que se hayan distanciados por diversos enfoques que han producido por la ruptura del mandato social divino como es el casamiento, concubinos, concubinas, "frees" y demás situaciones.
En este informe tocaremos un target que va de una situación económica que durante la conviencia era normal o amplia, pero al producirse la ruptura, muchos de los que disfrutaban del show social, quedaron ahora desamparados económicamente. Algunas parejas siguen en matrimonio, no para sostener la familia, sino para salvarse de la bancarota.
Que implica esto…???
Esto es una situación macabra, ficticia, donde tanto los hombres como las mujeres, buscan fuera parejas paralelas y hacen ante toda la sociedad, el matrimonio ideal. Eso si, cuando llega a la tarjeta de crédito, la cuenta, ahí saltan los absurdos gastos de hotel de transición o alojamiento, y /o regalitos para el tercero en discordia. Se pelean peor que animales enjaulados, los hijos terminan viendo la desaprensión de los padres, mutilándolos afectivamente, ya que ahora sólo son peleas o silencios demasiado largos.
Durante este estado de transición, la intolerancia es uno de los componentes más fuertes de la soledad.
¿Dónde quedaron los valores sobre las necesidades de los hombres y mujeres…? ¿El respeto, la femineidad, la magia del amor?
¿Que te gustaría decir sobre esta nota??
¿Que te gustaría que cambien, tanto en hombres , si eres mujer o en las mujeres, si eres hombre...?
Danos tu opinión y publícala aquí mismo.
Silvia Metzker.
Silvia, tu comentario es muy agudo y revela que has reflexionado mucho sobre estos temas que a todos, en mayor o menor medida nos tocan muy de cerca. Querría agregar un par de comentarios propios.
ResponderEliminarMuchas veces me he preguntado acerca del por qué de la gran inestabilidad que hay en las parejas hoy en día. Mi conclusión (parcial e incompleta) es que, como en casi todas las cosas humanas, hay acá cosas buenas y malas mezcladas. Me parece que en alguna medida la razón para la estabilidad de las parejas en generaciones anteriores era la dependencia económica de la mujer que, sumada a una gran dosis de prejuicio social (el "que dirán") hacía que sobre todo la mujer tolerara malos tratos, infidelidades, etc. Desde este punto de vista está bien que las cosas se hayan sincerado un poco. Creo que ahora hay menos hipocresía.
Pero hay otros elementos también; en un mundo muy mercantilizado la lógica del mercado tiende a penetrarlo todo, incluyendo las relaciones humanas. El mercado ha evolucionado de una situación en la que se satisfacían las necesidades humanas a otra en la que permanentemente se crean nuevos deseos de consumir. La lógica de este nuevo mercado hace que uno nunca pueda estar satisfecho; la felicidad deja de ser un estado asequible para convertirse en una búsqueda permanente e interminable. Dentro de esta lógica no hay lugar para compromisos "para siempre"; tampoco para relaciones "tu y yo". Sólo hay lugar para una relación hedonista entre usuario y mercancía. Entonces es "lógico" que, así como una tira su TV, su laptop o su celular para comprar el último modelo, uno "tire" su pareja para buscar una mayor felicidad en una nueva, más joven, más desinhibida o lo que sea. Es una búsqueda inútil, desde luego; nuestro mundo ha olvidado que en el compromiso propiamente dicho, en ese comprometerse a fondo con otra persona (pareja, amigos, etc) es donde reside la felicidad duradera.
Si alguno quiere ahondar en estas ideas les recomiendo un libro del sociólogo Zygmunt Bauman recientemente aparecido, llamado El Arte de Vivir. No es un libro fácil pero profundiza mucho en estos aspectos que comento aquí.