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Una cruzada con voz permanente en pos de la libertad de expresión, del diálogo, del conocimiento y de la acción encausada al bien por nosotros y nuestros semejantes.
martes, 12 de octubre de 2010
CAJAS PARA DORMIR PARÍS SLEEPBOX
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viernes, 8 de octubre de 2010
SÚPER SIGNIFICATIVA LA FECHA: 10-10-10
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jueves, 7 de octubre de 2010
LIMPIEZA DE RIÑONES...
Limpia tus riñones
Una buena receta... Pasan los años y nuestros riñones siempre están filtrando la sangre quitando la sal, el veneno y cualquier elemento dañino que entra en nuestro sistema. ¡Y es natural! Cuidemonos, nunca es tarde...
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sábado, 2 de octubre de 2010
La Razón Fundamental De Nuestra Mediocridad
lunes, 27 de septiembre de 2010
FÍSICA CUÁNTICA PARA NUESTRO PASIS PENSEMOS POSITIVAMENTE
Este es un mail muy distinto a cualquier otro que hayas podido leer.
De hecho apenas el 1% de la población está enterado y cree en esto.
Se trata de hacer un esfuerzo cuántico para salvar al país del momento que estamos viviendo. Esto no tiene que ver con religión sino; con física cuántica..
Está demostrado por científicos de varias nacionalidades que "tanto todo lo bueno como lo malo que existe en el mundo es producto de nuestra mente".
En un experimento que se realizó en una ciudad norteamericana se demostró que el poder de la mente, a través del pensamiento de 4,000 personas que se juntaron para pensar en positivo, logró disminuir el porcentaje de criminalidad en 35% en ese verano.
También se sabe que la Madre Teresa de Calcuta fue invitada en varias ocasiones a marchar en manifestaciones en contra de la guerra y ella contestó:
- "Yo no marcho allí. Invítenme a marchar a favor de la paz y yo iré, pero no me nombren esa palabra".
Es decir, cada vez que manifestamos algo con nuestro pensamiento y/o con nuestras palabras estamos dándole poder -para bien o para mal- a ese movimiento o persona. Mientras más nos enfrasquemos en pensar acerca de la inseguridad y los innombrables, más poder le damos a ellos.
Espera, no se trata de ignorarlos, ni de aislarte de la realidad. Se trata de mantener tu mente y tus deseos diciendo:
- Quiero, Acepto y Declaro la paz , la tranquilidad y la abundancia en mi país, en la vida de mis hijos y la mia...
Solamente eso.
No despotriques, ni te la pases envenenándote con las noticias, sólo dí:
- Quiero, Acepto y Declaro la paz, la tranquilidad, la justicia y la abundancia en mi país, en la vida de mis hijos y la mia...
Haz como la Madre Teresa: No le des poder a los oscuros, dale poder a tus pensamientos de Luz para que se conviertan en realidad.
Si no lo crees no importa, igual te invitamos a pensar tantas veces como quieras, en el día y en la noche:
"Quiero Acepto y Declaro la paz, la tranquilidad, la justicia y la abundancia en mi país,en la vida de mis hijos y en la mia"!
Sólo con eso te harás y nos haremos el mayor de los favores. Todo el tiempo que utilizas en pensar y criticar a los otros ahora utilízalo a tu favor: Piensa en la PAZ.
Sí, ya se, dirás:
- "Pero si ellos hacen lo mismo se quedarán para siempre".
No, eso no sucederá porque nada puede más que el Poder de la Luz. La oscuridad está fracasada ante el Poder de la Luz.
Piensa en este ejemplo: es muy, muy fácil alumbrar (con una vela, un chispero, una linterna etc.) cualquier lugar por oscuro que sea...
Te invito a hacer una pequeña prueba.... No pierdes NADA y ganaremos muchísimo.
Todos los días antes de acostarte, cualquiera que sea la hora, imagina en tu pensamiento que te estás felicitando a ti mismo(a), a tus amigos y familiares porque todo esta mejor en nuestro país.
Sólo mírate, por dos minutos o más, muy alegre porque cada día surgen actividades para nuestro bien.
Nada, no digas nada, no digas la forma en que sucedió... déjale eso al Universo. Él todo lo arregla si tú se lo permites.
Sólo imagínate a ti mismo(a) pensando que todo sale perfectamente bien. Que estás lleno(a) de alegría porque todo volverá a la normalidad, a la paz.
EL PODER DE NUESTRO PENSAMIENTO UNIDO ES MAS FUERTE QUE CUALQUIER PENSAMIENTO OSCURO.
Es demasiado fácil...
¿Verdad que podemos contar contigo?
Ah… y así como transmitimos cadenas de toda cosa, por favor te pido que transmitan este mensaje a sus contactos, crean o no crean en esto.
NADA PERDEMOS, SOLO PODEMOS G-A-N-A-R.
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domingo, 19 de septiembre de 2010
Pequeña alegoría acerca del comunismo, el capitalismo y Satanás.
lunes, 13 de septiembre de 2010
Panorama aterrador en el Golfo de Mèxico
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domingo, 12 de septiembre de 2010
Nuestra Querida Nación .... por Germán Dehesa
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domingo, 22 de agosto de 2010
Va pa'tras, por Denise Dresser
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lunes, 16 de agosto de 2010
CARTA DE LA PERIODISTA LYDIA CACHO.
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viernes, 6 de agosto de 2010
2 de Julio, 2010
A diez años de que el PRI fue echado de Los Pinos por el entonces candidato panista a la Presidencia de la República, Vicente Fox; Francisco Labastida Ochoa, pieza clave en el momento que vivía el "priato", hace revelaciones sobre lo que vivía la cúpula de su partido, que si bien eran vox populi, confirman que el expresidente Ernesto Zedillo, nunca estuvo comprometido con el Partido Revolucionario Institucional que lo llevara al poder, seis años antes.
Y es que, a tantos años de la llamada transición democrática, Labastida Ochoa, entonces candidato a la Presidencia reveló parte de las conversaciones que tuvo con el entonces presidente Ernesto Zedillo quien en una de esas, le cuestionó su interés de querer dirigir al partido pues consideraba "que el PRI y la Cámara de Diputados y Senadores estaba llena de pendejos y corruptos".
Entrevistado por Joaquín López Dóriga, el ahora senador recordó como en aquel año, la clase política daba por desaparecido al PRI "pero no murió y seguimos".
Al cumplirse diez años de la entrada del PAN al gobierno, dijo que para él, la noche el 2 de julio del 2000 quedó como un libro cerrado y decidió mirar para adelante a pesar de que él fue el candidato perdedor.
Recordó, a propósito de una nota publicada en un diario de circulación nacional en torno a que él acusa al ex presidente Ernesto Zedillo de "cumplir compromiso abyecto de causar la derrota del PRI" en el 2000, que él no se refirió así del tema, pero confirmó que el entonces mandatario marcó "su sana distancia desde marzo de 1995 y después fue cambiando la dirigencia del partido cada año", lo cual le fue recriminado por otros dirigentes.
Dijo que decidió hacer declaraciones al respecto, porque han pasado muchos años de aquella crisis entre el presidente y su partido, y porque ya no hacen daño a nadie. "La historia es para sacar enseñanzas", aseguró.
Recordó que entre las razones que llevaron al PRI fuera de Los Pinos se encuentra la crisis económica de 1994, que "luego de habernos dicho que llegaríamos al cielo, nos fuimos al purgatorio o en el peor de los casos al infierno". Luego vinieron los escándalos de Raúl Salinas y los métodos de elección de la dirigencia del partido.
"Otras razones son, hubo errores en la campaña y los asumo, algunos estaban tratando de repartirse el pastel antes de cocinarlo; tronaron las finanzas del PRI, no tuvimos spots porque el partido estaba endeudado, porque se había gastado los recursos en la campaña del Nuevo PRI", mencionó.
Coincidió en que Ernesto Zedillo mantuvo no solo una "sana distancia" del PRI, sino que era un amplio rechazo al partido.
Y reveló "algo que nunca he contado; el tiempo en el cual se rumoraba que Humberto Roque iba a salir del partido a mí empiezan a comentarme que hay posibilidades de que yo me vaya al partido, yo era secretario de Agricultura, se leen notas de prensa, hacen una gira a Puebla por un incendio forestal que se presenta, acompañó al presidente Zedillo y en el curso de la gira me preguntan los periodistas si yo estoy buscando el partido.
"Les digo que no, no lo estoy buscando aludiendo a las notas de prensa que habían salido y agrego que sin embargo para cualquier priista es un honor ser presidente del partido, como me imagino que lo es para cualquier panista o perredista", recordó.
Con base en esas declaraciones le llama Liévano Sáenz y fui al día siguiente a ver al presidente Zedillo. "El presidente Zedillo me recibió parado y me dice, por qué quiero ser presidente del partido, le dije, presidente ya le mandé decir por varios conductos que no estoy buscando ser presidente del partido pero si usted quiere que me hagan presidente del partido, bajo reglas muy claramente establecidas, yo me encargó del partido advirtiendo que no buscó nada, ni buscar ninguna postulación como candidato ni cosa por el estilo".
"Me dijo, yo creo que tú estás haciendo bien su tarea, me dijo el presidente Zedillo, pero no entiendo para qué quieres ir al partido (…) mira, en el partido sólo es tan… en el partido y en la Cámara de Diputados y en la Cámara de Senadores sólo están los que no sirven a la administración pública".
López Dóriga le recordó entonces lo que se cuenta en columnas políticas sobre lo que realmente le dijo Zedillo a Labastida "¿Para qué quieres ir al PRI si ese partido así como las cámaras del Congreso están llenos de pendejos".
Al respecto, Labastida dijo "así fue".
- ¿Y qué le dijiste? -le preguntó López Dóriga al ahora senador.
- Le dije, mire presidente… y me dijo de pendejos y de corruptos, para aclararlo, para agregarlo, para que no se quede a medias. Le dije, mire presidente, creo que sí debe haber corruptos en todos los lugares, nada más que dese cuenta que hay más corruptos en la administración pública que en donde están las decisiones que afectan, benefician a las empresas, entonces no diga que nada más hay corrupción allá".
También le dijo a Zedillo, "ese partido del cual usted habla mal, ese partido lo sentó a usted ahí en donde está, porque en el momento en que usted era candidato o precandidato no lo conocía ni el diez por ciento de la gente. Esa es la plática completa. Él obviamente se molestó conmigo".
"Ya que estamos hablando claro, se paró, levantó los brazos, me dijo, tú y yo nunca vamos a ponernos de acuerdo, y le dije, presidente, pensamos diferente en estas cosas, usted está subestimando un partido que es un libro extraordinario, me parece que no tiene razón, eso es un poco la historia de lo que ocurrió", relató.
De ahí, agregó, deduzco mi afirmación de que él tenía más que diferencias con Francisco Labastida, secretario o candidato, tenía diferencias con el partido y tenía diferencias de fondo.
Admitió que nunca fue candidato del presidente ya que él tenía dos opciones, Guillermo Ortiz, entre ellas. Además reveló que desde la Secretaría de Gobernación, pudo darse cuenta mediante las encuestas que era difícil que el PRI pudiera ganar la elección presidencial porque la mayoría de la gente quería un cambio.
Dijo que a lo largo de la campaña se entrevisto en dos o tres ocasiones con el presidente Zedillo y la última vez que lo vio fue después el 3 de julio, porque una noche antes se molestó porque Labastida no quiso aceptar su derrota antes de que el IFE hiciera el anuncio oficial.
"Hable con José Woldenberg y él me recomendó esperar a que se hiciera el anuncio oficial y el presidente se molestó y ya después no me quiso contestar las llamadas y me respondía Liébano Sáenz".
"En la reunión del 3 de julio, Zedillo me recordó lo que me habíamos acordado dicho en abril de 99 cuando me dijo, las reglas son estas, a ver si las aceptas, si tu ganas la interna te quedas con el control si ganas la constitucional continuas con el partido, pero al ocurrir lo contrario en esta última parte me dijo "me tienes que regresar el control de partido y lo hice".
Sin embargo, recordó no dejó al partido a pesar de la derrota y del fracaso en que se veía y junto con Dulce Maria Sauri Riancho, entonces dirigente del PRI y Jesús Murillo Karam, logramos que siguiera con vida "y no murió".
martes, 27 de julio de 2010
El Futbol según Eduardo Galeano
Les comparto un texto de Eduardo Galeano: El reino mágico del futbol.
Más allá de lo que dice, su manera de escribir me encanta y en esta ocasión me dejó con una nostalgia sin igual.
Les copio el texto a continuación y les dejo la dirección electrónica, por si quieren:
http://www.jornada.unam.mx/2010/07/13/index.php?section=politica&article=002n1pol
Martes 13 de julio de 2010, p. 2
Pacho Maturana, colombiano, hombre de vasta experiencia en estas lides, dice que el futbol es un reino mágico donde todo puede ocurrir.
El Mundial reciente ha confirmado sus palabras: fue un Mundial insólito.
• Insólitos fueron los 10 estadios donde se jugó, hermosos, inmensos, que costaron un dineral. No se sabe cómo hará Sudáfrica para mantener en actividad esos gigantes de cemento, multimillonario derroche fácil de explicar pero difícil de justificar, en uno de los países más injustos del mundo.
• Insólita fue la pelota de Adidas, enjabonada, medio loca, que huía de las manos y desobedecía a los pies. La tal Jabulani fue impuesta, aunque a los jugadores no les gustaba ni un poquito. Desde su castillo de Zurich, los amos del futbol imponen, no proponen. Tienen costumbre.
• Insólito fue que por fin la todopoderosa burocracia de la FIFA reconociera, al menos, al cabo de tantos años, que habría que estudiar la manera de ayudar a los árbitros en las jugadas decisivas. No es mucho, pero algo es algo. Ya era hora. Hasta estos sordos de voluntaria sordera tuvieron que escuchar los clamores desatados por los errores de algunos árbitros, que en el último partido llegaron a ser horrores. ¿Por qué tenemos que ver en las pantallas de televisión lo que los árbitros no vieron y quizá no pudieron ver? Clamores de sentido común: casi todos los deportes, el basquetbol, el tenis, el beisbol y hasta la esgrima y las carreras de autos, utilizan normalmente la tecnología moderna para salir de dudas. El futbol, no. Los árbitros están autorizados a consultar una antigua invención llamada reloj para medir la duración de los partidos y el tiempo a descontar, pero de ahí está prohibido pasar. Y la justificación oficial resultaría cómica, si no fuera simplemente sospechosa: el error forma parte del juego, dicen, y nos dejan boquiabiertos descubriendo que errare humanum est.
• Insólito fue que el primer Mundial africano en toda la historia del futbol quedara sin países africanos, incluyendo al anfitrión, en las primeras etapas. Sólo Ghana sobrevivió, hasta que su selección fue derrotada por Uruguay en el partido más emocionante de todo el torneo.
• Insólito fue que la mayoría de las selecciones africanas mantuvieran viva su agilidad, pero perdieran desparpajo y fantasía. Mucho corrieron, pero poco bailaron. Hay quienes creen que los directores técnicos de las selecciones, casi todos europeos, contribuyeron a este enfriamiento. Si así fuera, flaco favor han hecho a un futbol que tanta alegría prometía. África sacrificó sus virtudes en nombre de la eficacia, y la eficacia brilló por su ausencia.
• Insólito fue que algunos jugadores africanos pudieran lucirse, ellos sí, pero en las selecciones europeas. Cuando Ghana jugó contra Alemania se enfrentaron dos hermanos negros, los hermanos Boateng: uno llevaba la camiseta de Ghana y el otro la de Alemania.
De los jugadores de la selección de Ghana, ninguno jugaba en el campeonato local de Ghana.
De los jugadores de la selección de Alemania, todos jugaban en el campeonato local de Alemania.
Como América Latina, África exporta mano de obra y pie de obra.
• Insólita fue la mejor atajada del torneo. No fue obra de un golero, sino de un goleador. El atacante uruguayo Luis Suárez detuvo con las dos manos, en la línea del gol, una pelota que hubiera dejado a su país fuera de la Copa. Y gracias a ese acto de patriótica locura, él fue expulsado, pero Uruguay no.
• Insólito fue el viaje de Uruguay, desde los abajos hasta los arribas. Nuestro país, que había entrado al Mundial en el último lugar, a duras penas, tras una difícil clasificación, jugó dignamente, sin rendirse nunca, y llegó a ser uno de los mejores. Algunos cardiólogos nos advirtieron, desde la prensa, que el exceso de felicidad puede ser peligroso para la salud. Numerosos uruguayos, que parecíamos condenados a morir de aburrimiento, celebramos ese riesgo, y las calles del país fueron una fiesta. Al fin y al cabo el derecho a festejar los méritos propios es siempre preferible al placer que algunos sienten por la desgracia ajena.
Terminamos ocupando el cuarto puesto, que no está tan mal para el único país que pudo evitar que este Mundial terminara siendo nada más que una Eurocopa. Y no fue casual que Diego Forlán fuera elegido mejor jugador del torneo.
• Insólito fue que el campeón y el subcampeón del Mundial anterior volvieron a casa sin abrir las maletas.
En el año 2006, Italia y Francia se habían encontrado en el partido final. Ahora se encontraron en la puerta de salida del aeropuerto. En Italia, se multiplicaron las voces críticas de un futbol jugado para impedir que el rival juegue. En Francia, el desastre provocó una crisis política y encendió las furias racistas, porque habían sido negros casi todos los jugadores que cantaron la Marsellesa en Sudáfrica.
Otros favoritos, como Inglaterra, tampoco duraron mucho. Brasil y Argentina sufrieron crueles baños de humildad. Medio siglo antes, la selección argentina había recibido una lluvia de monedas cuando regresó de un Mundial desastroso, pero esta vez fue bienvenida por una abrazadora multitud que cree en cosas más importantes que el éxito o el fracaso.
• Insólito fue que faltaran a la cita las superestrellas más anunciadas y más esperadas. Lionel Messi quiso estar, hizo lo que pudo, y algo se vio. Y dicen que Cristiano Ronaldo estuvo, pero nadie lo vio: quizás estaba demasiado ocupado en verse.
• Insólito fue que una nueva estrella, inesperada, surgiera de la profundidad de los mares y se elevara a lo más alto del firmamento futbolero. Es un pulpo que vive en un acuario de Alemania, desde donde formula sus profecías. Se llama Paul, pero bien podría llamarse Pulpodamus.
Antes de cada partido del Mundial, le daban a elegir entre los mejillones que llevaban las banderas de los dos rivales. Él comía los mejillones del vencedor, y no se equivocaba.
El oráculo octópodo influyó decisivamente sobre las apuestas, fue escuchado en el mundo entero con religiosa reverencia, fue odiado y amado, y hasta calumniado por algunos resentidos como yo, que llegamos a sospechar, sin pruebas, que el pulpo era un corrupto.
• Insólito fue que al fin del torneo se hiciera justicia, lo que no es frecuente en el futbol ni en la vida.
España conquistó, por primera vez, el campeonato mundial de futbol.
Casi un siglo esperando.
El pulpo lo había anunciado, y España desmintió mis sospechas: ganó en buena ley, fue el mejor equipo del torneo, por obra y gracia de su futbol solidario, uno para todos, todos para uno, y también por las asombrosas habilidades de ese pequeño mago llamado Andrés Iniesta.
Él prueba que a veces, en el reino mágico del futbol, la justicia existe.
* * *
Cuando el Mundial comenzó, en la puerta de mi casa colgué un cartel que decía: Cerrado por futbol.
Cuando lo descolgué, un mes después, yo ya había jugado 64 partidos, cerveza en mano, sin moverme de mi sillón preferido.
Esa proeza me dejó frito, los músculos dolidos, la garganta rota; pero ya estoy sintiendo nostalgia.
Ya empiezo a extrañar la insoportable letanía de las vuvuzelas, la emoción de los goles no aptos para cardiacos, la belleza de las mejores jugadas repetidas en cámara lenta. Y también la fiesta y el luto, porque a veces el futbol es una alegría que duele, y la música que celebra alguna victoria de ésas que hacen bailar a los muertos suena muy cerca del clamoroso silencio del estadio vacío, donde ha caído la noche y algún vencido sigue sentado, solo, incapaz de moverse, en medio de las inmensas gradas sin nadie.